22 enero 2009
El camino de la Gigante de cobre para actuar frente a La Moneda

Trece años tuvieron que pasar para que Lola, la gigante de cobre de La Fura dels Baus, llegara a nuestro país. Trece años en que fue rostro publicitario, sufrió abandonos y viajó en barco por un mes. Todo, para llenar de fantasía el cierre de la XVI versión de Santiago a Mil.
Lola nació en 1996 por encargo de Pepsi. La idea era que la gigante de cobre participara de un espectáculo que tenía por objeto promocionar a la bebida cola. Y así fue. La Fura dels Baus aceptó el desafío y la marioneta fue rostro publicitario. Luego, fue regalada a una discoteca, de la que también fue rostro, pero tras el cierre del recinto, Lola fue abandonada en una carretera en las afueras de Barcelona. Eso hasta 1999, cuando fue rescatada y, posteriormente, acicalada por sus creadores.
De ahí, se paseó por Barcelona, Madrid y Berlín, entre otras ciudades. Y llegó a Chile tras la invitación de Santiago a Mil a La Fura dels Baus. No fue un pedido explícito, pero Pepe Gatell, director de la compañía, hizo sinapsis automáticamente: “El cobre con el cobre. Está claro”, pensó, según cuenta mientras Lola da sus primeros pasos en la Plaza de la Cultura de Santiago, en el marco de los ensayos para el gran montaje del domingo.
Pero antes de esos primeros pasos, la gigante de cobre tuvo que navegar todo un mes dentro de un contenedor para llegar a Chile. “El barco salió en diciembre, debe haber navegado un poco más de un mes”, señala Gatell. En el contenedor de 40’ no sólo iba Lola –de una tonelada de peso-, sino que también todo el resto del aparataje que, en total, suma seis toneladas.
Esta es la primera vez que La Fura dels Baus monta este espectáculo, aunque, por supuesto, han tenido experiencias similares realizando montajes callejeros en las principales capitales de Europa. Han juntado hasta 100 mil personas en torno a sus creaciones, por lo que lo de este domingo no es del todo nuevo para los catalanes.
Para esta presentación, los trece integrantes de la compañía trabajaron seis meses en el desarrollo del espectáculo. Durante ese tiempo, tuvieron que venir a Chile para hacer un casting donde eligieron a 80 actores nacionales para montar el show. A la selección llegaron 150 y en tres días de pruebas físicas fueron escogidos los que le darán vida a esta fantasía. Ochenta actores que se repartirán entre la muralla humana, la rueda alemana suspendida en el aire y el manejo de Lola, la gigante de cobre que bajará el telón de la XVI versión del Festival Internacional de Teatro Santiago a Mil.
Lola nació en 1996 por encargo de Pepsi. La idea era que la gigante de cobre participara de un espectáculo que tenía por objeto promocionar a la bebida cola. Y así fue. La Fura dels Baus aceptó el desafío y la marioneta fue rostro publicitario. Luego, fue regalada a una discoteca, de la que también fue rostro, pero tras el cierre del recinto, Lola fue abandonada en una carretera en las afueras de Barcelona. Eso hasta 1999, cuando fue rescatada y, posteriormente, acicalada por sus creadores.
De ahí, se paseó por Barcelona, Madrid y Berlín, entre otras ciudades. Y llegó a Chile tras la invitación de Santiago a Mil a La Fura dels Baus. No fue un pedido explícito, pero Pepe Gatell, director de la compañía, hizo sinapsis automáticamente: “El cobre con el cobre. Está claro”, pensó, según cuenta mientras Lola da sus primeros pasos en la Plaza de la Cultura de Santiago, en el marco de los ensayos para el gran montaje del domingo.
Pero antes de esos primeros pasos, la gigante de cobre tuvo que navegar todo un mes dentro de un contenedor para llegar a Chile. “El barco salió en diciembre, debe haber navegado un poco más de un mes”, señala Gatell. En el contenedor de 40’ no sólo iba Lola –de una tonelada de peso-, sino que también todo el resto del aparataje que, en total, suma seis toneladas.
Esta es la primera vez que La Fura dels Baus monta este espectáculo, aunque, por supuesto, han tenido experiencias similares realizando montajes callejeros en las principales capitales de Europa. Han juntado hasta 100 mil personas en torno a sus creaciones, por lo que lo de este domingo no es del todo nuevo para los catalanes.
Para esta presentación, los trece integrantes de la compañía trabajaron seis meses en el desarrollo del espectáculo. Durante ese tiempo, tuvieron que venir a Chile para hacer un casting donde eligieron a 80 actores nacionales para montar el show. A la selección llegaron 150 y en tres días de pruebas físicas fueron escogidos los que le darán vida a esta fantasía. Ochenta actores que se repartirán entre la muralla humana, la rueda alemana suspendida en el aire y el manejo de Lola, la gigante de cobre que bajará el telón de la XVI versión del Festival Internacional de Teatro Santiago a Mil.
Etiquetas: Santiago a Mil
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