16 enero 2009
Destacados del fin de semana: Estrenos Mexicano, Argentino y Lituano encienden el fin de semana en Santiago a Mil
Hoy se estrena la nueva obra de Daniel Veronese: “La noche canta sus canciones”; el sábado llega la esperada “De monstruos y prodigios”, del mexicano Claudio Valdés; y el domingo es el gran estreno del contemporáneo montaje “Hamlet”, a cargo de Eimuntas Nekrosius.
De lujo. Así se viene este fin de semana la XVI versión del Festival Internacional de Teatro Santiago a Mil. Tres estrenos internacionales acompañados de las notables jornadas doble de Guillermo Calderón (“Diciembre”, “Clase”) y numerosos montajes nacionales son lo que trae la cartelera para este viernes, sábado y domingo.
Hoy, a las 23:00 horas (Teatro Mori Parque Arauco), es el estreno de “La noche canta sus canciones”, escrita por el noruego Jon Fosse y dirigida por el destacado Daniel Veronese (Argentina).
La obra –en la que actúa el director de Tercer Cuerpo, Claudio Tolcachir- cuenta la historia de un escritor fracasado que se refugia en su casa para escapar de la fobia que le produce el contacto con las personas. Su esposa, reciente madre, ve cómo su hastío y enojo hacia él va creciendo, tornando la situación insoportable.
Él no quiere salir, ella no puede confinarse y quedarse en el departamento que comparte con él y su bebé recién nacido. Él es un escritor fracasado, ella una empleada de licencia maternal, que encuentra cada vez más difícil cómo justificar su relación con él.
Una obra llena de silencios donde Veronese aporta todo su bagaje creativo, generando una envolvente atmósfera, y otorgándole a los actores recursos mínimos en la puesta en escena: una alfombra, un sillón, una mesa. Una propuesta de tanta sencillez que su buena ejecución se torna una tarea muy compleja. No hay música. No hay contrastes en la iluminación. Los actores utilizan un lenguaje práctico, directo, irónico, simple y a la vez punzante.
El sábado 17, a las 21:00 horas en el Teatro Universidad Católica, llega la esperada obra mexicana “De monstruos y prodigios”. Una pieza, en clave de teatro-ópera, que cuenta la historia de los castrati, esos niños con prodigiosas voces que, a partir del siglo XVI eran castrados para mantener sus agudos registros, con el fin de satisfacer a las cortes europeas.
A través de una conferencia teatralizada relatada por un siamés de dos cabezas, cirujano y cronista de ópera, el público es conducido por un viaje de tres siglos, que transcurre desde los suculentos extremos del barroco hasta los inicios del tecnificado siglo XX, donde la belleza ha sido aniquilada por la razón.
Según el director Claudio Valdés Curi, la obra “es una puesta en escena que da cuenta del desarrollo, plenitud y decadencia de la historia de los castrati”. “En un espacio vacío los participantes nos muestran el espíritu barroco de la ornamentación, a través de una narrativa cronológica que da cuenta de la contradicción interna, extravagancias y caprichos de estos ángeles monstruosos”, agrega.
Con una mirada precisa y desenfrenada, irónica y reflexiva, un grupo de virtuosos actores-músicos, monstruos y prodigios a su vez, dan vida a uno de los misterios más sublimes de la historia: la voz incomparable de los castrati.
Una producción que ha recibido numerosos premios y ha realizado giras internacionales, que le han consignado un gran renombre.
Y el domingo, a las 19:00 horas en el Teatro Municipal de Santiago, será el gran estreno de Hamlet, dirigida por el lituano Eimuntas Nekrosius. La prensa internacional ha dicho que esta versión de Hamlet es especial, ya que reconstruye la vida y la venganza del príncipe de Dinamarca a través de una metáfora de fuego y de hielo, de tierra y de metal.
El protagonista de esta obra es nada menos que Andrius Mamontovas, un rockero lituano que ha editado más de 20 discos en su país, pero que en los últimos años se ha dedicado al teatro y, especialmente, a representar a Hamlet.
En este caso el protagonista es un rockero punkie, hijo de buena familia, quien protesta contra el sistema de bienestar en el que viven sus padres. Al morir su padre, lo mueve su promesa de venganza. Es una muerte ciega que lleva a una venganza ciega.
“Nekrosius no me dio la receta de cómo debía hacer Hamlet un músico de rock. Lo fuimos descubriendo en los ensayos”, ha declarado Mamontovas, quien en este montaje no canta.
Etiquetas: Santiago a Mil
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